Desde el pasado viernes en Guayana, Venezuela y buena parte del mundo se vive una temporada especial que para muchos se asocia con vacaciones y tiempo libre, pero para otros tiene un sentido eminentemente religioso, pues se trata de la Semana Santa, semana mayor o semana de la pasión de Cristo. Hoy en “El Venezolano” exploramos un poco el origen de esta conmemoración y sus variantes.
Gustavo Montaña
Fotos Archivo
Tradicionalmente la Semana Santa es la conmemoración cristiana anual de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret;
Jesucristo, quien divide la historia del mundo moderno en antes y después de su venida. Es una celebración que tiene orígenes religiosos y por ello es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas.
En Venezuela es tiempo de ir a la iglesia para los creyentes activos y salir de vacaciones para millones de personas que ven este asueto que se puede prolongar por varios días como un momento de relax, diversión y disfrute en familia, pues tradicionalmente se suspenden las clases a todos los niveles, y gran cantidad de empresas cierran sus actividades por esa fecha.
Nació para unificar al mundo occidental
Según la Biblia, que es la primera referencia, los primeros cristianos comenzaron a conmemorar la fecha de la muerte de Cristo, en el libro santo no se especifica el momento del año, pero se entiende que seguían celebrando la Pascua judía y los días de la muerte de Jesús de Nazaret.
Euribio de Alejandría, historiador del siglo I comenta en dos líneas que “la secta de los llamados cristianos celebra unos días de recogimiento por la muerte de su profeta Jesús”, siendo una de las pocas referencias documentales del inicio de esta celebración.
Históricamente la semana santa como la conocemos hoy se remonta al renombrado Concilio de Nicea primero, acaecido en la ciudad del mismo nombre (actualmente Iznik) en la región de Asia Menor (actual Turquía) en el año 325, donde se efectuó primero un sínodo (reunión) de obispos cristianos , convocados por el emperador romano Constantino I, quien acababa de unificar los imperios romanos de oriente (Constantinopla) y occidente (Roma), y luego un concilio ecuménico (reunión general)fija las normas y reglamentos se llega finalmente a una solución para este asunto, que fue uno de los elementos discutidos en esa gran reunión destinada a unificar al mundo occidental bajo un solo criterio religioso.
En aquellos momentos, el mundo cristiano estaba dividido por controversia arriana, teoría propuesta por el presbítero godo Arrio y por el obispo Eusebio de Nicomedia, donde se afirmaba que Cristo había sido la primera creación de Dios antes del inicio de los tiempos, pero que, habiendo sido creado, no era Dios mismo. Un sector de los cristianos, liderado por el obispo de Alejandría, Alejandro, y su discípulo y sucesor Atanasio, defendía que Jesús tenía una doble naturaleza, humana y divina, y que por tanto Cristo era verdadero Dios y verdadero Hombre.
Según se escribe en la enciclopedia Británica, única fuente fiable que lo cita, el emperador “Constantino mismo presidió y dirigió activamente las discusiones y personalmente propuso [...] la fórmula decisiva que expresaba la relación de Cristo con Dios en el credo que el concilio emitió, que es ‘consustancial con el Padre’”; propuesta aprobada por los casi 300 obispos reunidos que dejó a Arrio y sus seguidores fuera de orden si bien mantuvieron sus privilegios eclesiásticos y muchos seguidores.
Como un aspecto marginal en los debates, se aprobó la celebración universal de la semana santa o pascua, derivada del hebrero “Pesaj” que significa paso, en referencia al éxodo de los israelitas guiados por Moisés y durante cuya celebración se produce la muerte de Jesucristo, determinándose que la Pascua se celebrase en domingo. Que no coincidiese nunca con la Pascua judía, celebraba independientemente del día de la semana en una fecha cercana pero igualmente móvil en el calendario. Se prohibió igualmente celebrar la Pascua dos veces en el mismo año, como ocurría en el mundo oriental y occidental, fijándose en el equinoccio primaveral como fecha de ocurrencia de la celebración.
No obstante, siguió habiendo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, pues si bien el Concilio de Nicea dio la razón a los obispos de Constantinopla y Asia, estableciéndose por ejemplo la costumbre de que la fecha de la Pascua se calculaba en Alejandría, y de allí se anunciaba a Roma y al resto de la cristiandad. La realidad es que hubo muchas controversias eclesiásticas en torno a la fecha y muchas variaciones hasta que finalmente, Dionisio el Exiguo en el año 525, hizo valer en Roma el cálculo alejandrino que determinó la pascua cristiana que hoy se sigue celebrando.
Iglesia católica implementó la celebración en el mundo
En aquellos lejanos tiempos la iglesia cristiana dejo de ser una, primero con las variantes de la ortodoxa que se practicaba en Constantinopla y Asia Menor y el arrianismo, que se extendió entre los godos y pueblos germanos y fue declarado cerca del 500 herejía, a pesar que les regían principios muy parecidos. Por ello marcando la diferencia se convirtió en católica que viene de la palabra griega “Katholikos” (universal, que comprende todo), nombre que se otorgó a si misma luego del primer concilio de Nicea y que se fue fortaleciendo en una iglesia cristiana en los 4 primeros siglos después de Cristo, aunque no logró eliminar las otras desinencias de la misma rama como la ortodoxia.
Sin embargo fue con mucho la más poderosa y extendida y fuerte de todas las corrientes cristianas originales, determinando su plan de acción a través de los dogmas de fé, extendiéndose por toda Europa, parte de Asia y algo de África a lo largo de la edad media, y a partir del descubrimiento de América en 1492, se regó por el nuevo continente, donde los españoles y portugueses, principales conquistadores, aplicaron conjuntamente la política de la espada y la cruz, dominando por la fuerza a los pueblos aborígenes y conquistándoles la mente a través de la religión.
Así en cada nación, casi desde los primeros contactos comenzaron los sacerdotes a traer la nueva fé y sus prácticas, en entre las que destacaba la celebración de la Semana Santa o Pascua.
Semana Santa en Venezuela
En el caso de Venezuela nuestros anales históricos en las crónicas de Fray Pedro Armellada recogen por ejemplo la celebración de toda la tradición litúrgica en las primeras ciudades como Coro, Cubagua y Cumaná, donde uno de los oficiantes y principal divulgador de la tradición fue el célebre padre defensor de los indios, Fray Bartolomé de las Casas.
De allí en adelante se convirtió en tradición continua, como lo ilustra en su “Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela” el conocido José de Oviedo y Baños, uno de los primeros cronistas y compiladores de las costumbres y tradiciones criollas, quien en un capítulo de su obra se refiere a las tradiciones y fiestas realizadas en la Caracas colonial, apenas fundada por Diego de Losada con motivo de la pascua, momento en el cual se representó un viacrucis viviente y hubo dos penitentes.
Quizá de tan lejanos tiempos venga la costumbre criolla de estas fechas donde hay gente disfrazada representando romanos, a María, Magdalena, Jesús, Pilatos o Judas. En el llamado día del Culto del Nazareno, una imagen es llevada en una procesión donde una inmensa cantidad de devotos se reúne para dar las gracias y reverenciar al señor.
Hay además prácticas con mucho de pagano que se celebran en algunos lugares del país, como la quema de judas y los diablos danzantes. Y hasta unas tradiciones culinarias como la ingesta de pescado, en esos días, la prohibición de comer carnes rojas y algunas más complejas y en desuso como realizar el jueves y viernes los llamados 7 potajes o alimentos que sólo se acostumbra cocinar en esta época del año.
Los días de Semana Santa
Según la tradición católica, que es la más extendida, la semana santa va precedida por la Cuaresma, que finaliza en la Semana de Pasión, cuando da comienzo el domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque litúrgicamente la celebración suele iniciarse en Venezuela el viernes anterior o viernes de dolores.
Tras el domingo de ramos las fechas destacas son el jueves santo, cuando se conmemora la última cena o eucaristía; el viernes santo que se recuerda la Crucifixión de Jesús y el domingo cuando se celebra la resurrección de Jesús.
La semana Santa para los cristianos evangélicos
Sin embargo desde el gran cisma de Lutero, que se separó de la iglesia católica se crearon nuevos y emergentes grupos cristianos, conocidos hoy día como evangélicos o luteranos, quienes aunque proclamas principios parecidos, basados en la trinidad, en la deidad de Cristo y mantienen la Biblia como libro guía y rector, niegan el interminable panteón de santos católicos y la adoración mariana y aunque conmemoran la semana santa como la fecha en que Jesús otorgó su vida por la salvación de todos, no tienen una apretada agenda ritual como los católicos.
Contrariamente celebran estas fechas con actividades de evangelización que buscan convertir a más personas a la doctrina de Cristo, y la dedican igualmente al ayuno, oración y reflexión.
Semana Santa en Bolívar
En la zona desde hace unos 13 años se ha instaurado la tradición del Cristo del Orinoco, que es una obra versionada por Freddy Gutiérrez, destinada a representar las horas finales de la vida de Jesús, la llamada pasión, realizándose los pasos usuales de los via crusis y concluyendo con una simbólica crucifixión en una playa rocosa del río Orinoco, en el lugar conocido como Puerto Blohm de Ciudad Bolívar. Este año, la obra será en honor a Mimina Rodríguez Lezama, destacada poetiza, nacida en Upata, fallecida el pasado año; pues la actividad se ha convertido en un evento cultural que cuenta con el patrocinio del gobierno regional.
Semana Santa en el mundo
La celebración es mundial y tiene sus variantes, por ejemplo en Filipinas, país católico evangelizado desde el siglo XVI en adelante, en los Vía Crucis algunas personas se crucifican en forma voluntaria, en Sevilla, se vive de forma barroca con procesiones monumentales sin comparación al resto del mundo cristiano en general. En México tiene tal importancia que se lleva a cabo un tipo de ritual especial, que consiste en la representación pública del vía crucis; mientras que en Colombia, las celebraciones más famosas toman lugar en Popayán y Mompox, donde los colonos españoles levantaron seis iglesias y una capilla, las cuales son utilizadas para representaciones religiosas relacionadas con la llegada de Jesús a Nazaret, el calvario y la crucifixión.
En Brasil, donde se encuentra la comunidad católica más numerosa del orbe; hay lugares como Nova Jerusalém, situado en Pernambuco, que es un pueblo-teatro de los más grandes del mundo, y donde hay una muralla gigantesca, escenario de la representación de la llegada y estadía de Jesús en Jerusalén y su posterior muerte y resurrección. En ella participan más de 80 actores y 500 extras.
Pero además hay otras celebraciones en lugares donde no predomina el cristianismo como la tradición ajena a la religiosidad del conejo de Pascua, venida probablemente de Europa del Norte. Posiblemente de la época medieval, pero no se tiene precisión. Además de Europa y los Balcanes en Estados Unidos se celebra a lo grande y se denomina “Easter” siendo una gran fiesta con desfiles, colorido, música y baile.
Mientras que en Nueva Orleáns, se lleva a cabo un carnaval de pascua llamado Mardi Gras con desfiles y música de Jazz con bandas en vivo y mucha fiesta, preludio de la celebración de la llegada de la primavera.



